Calendario

Mayo 2008
LunMarMierJueVierSabDom
 << <Mar 2010> >>
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031 

Anuncio

¿Quién está en línea?

Miembro: 0
Visitantes: 2

rss Sindicación

Archivos

Anuncio de los artículos posteados en: Mayo 2008

27 Mayo 2008 
Roberto Valencia
Editor de Enfoques


¿Por qué miles prefieren jugarse la vida por llegar a Estados Unidos a quedarse en un país que resulta que ahora es casi de renta media alta?

¿Por qué cuesta lo mismo una pizza allí y acá cuando los sueldos de quienes la preparan son siete u ocho veces más altos allí que acá?

¿Por qué por un vuelo de 1,500 kilómetros entre Londres y Roma se pagan $50 —impuestos incluidos— y por uno de 1,300 kilómetros desde San Salvador a México nos están cobrando no menos de $400?

¿Por qué este Gobierno, si sabe que se acerca la tormenta perfecta, está gastando $?,???,??? para recordarnos que han pasado cuatro años desde el 1.º de junio de 2004?

¿Por qué nos hemos creído que lo social no es complemento de nada si El Salvador sigue siendo uno de los países del continente que menos invierte en salud y educación?

¿Por qué utilizan el argumento de que el subsidio al gas propano ayuda a los más pobres cuando el censo acaba de decirnos que uno de cada tres salvadoreños usa leña para poder calentar sus tortillas?

¿Por qué para algunos lumbreras la crisis alimentaria en El Salvador es por culpa del gobierno de Antonio Saca, pero la crisis alimentaria en Nicaragua no es por culpa del gobierno de Daniel Ortega?

¿Por qué estamos como estamos si en 2004 nos dijeron una y otra vez y otra vez que lo mejor estaba por venir?

¿Por qué un partido que se define en sus estatutos como revolucionario y socialista tiene ahora miedo a presentarse ante la sociedad como revolucionario y socialista?

¿Por qué el candidato periodista veta medios de comunicación?

¿Por qué el candidato que se ha pronunciado a favor de la pena de muerte y está divorciado se convierte de la noche a la mañana en el adalid de los valores?

¿Por qué en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social tardaron casi dos meses en que me viera la fisiatra? ¿Esperaban que me fuera hastiado a una clínica privada?

¿Por qué sigue siendo ministro una persona que ha sido sancionada por violar la Ley de Ética Gubernamental y que el Departamento de Estado estadounidense lo cita en el apartado Corrupción gubernamental de su reporte anual?

¿Por qué aún mueren asesinadas nueve personas cada día? Es más, ¿por qué el presidente Saca González repite una y otra vez y otra vez y otra vez la mentira —mentira— de que cuando él asumió el poder había 13 homicidios diarios?

¿Por qué ya casi nadie se quiere acordar de que nos prometieron un país seguro?

¿Por qué una sociedad en la que los pastores y los obispos están hasta en la sopa es la más violenta de América Latina?

¿Por qué las nueve personas que mueren asesinadas cada día ya casi no están en los titulares de noticieros ni en las primeras páginas de los periódicos?

¿Por qué tantos colegas están convencidos de que la única función de los buenos periodistas es suplir las carencias de la Fiscalía General de la República y/o la Corte Suprema de Justicia?

¿Por qué universidades de Guatemala, México y Argentina ya han distinguido con un doctorado honoris causa a María Isabel Rodríguez y la Universidad de El Salvador por la que ella se desvivió no lo ha hecho todavía?

¿Por qué gastaron en pintar una doble línea amarilla en medio del Paseo General Escalón si nadie la respeta?

¿Por qué tiras basura a la calle?

¿Por qué pintan los postes y hasta las piedras de las carreteras y por qué calla el Ministerio de Turismo?

¿Por qué se extinguieron los tapires, las guaras y los jaguares?

¿Por qué hay quien sigue creyendo que es mejor una mala respuesta que una buena pregunta?

¿Por qué incomodan tantos porqués incómodos?


Admin · 114 vistas · 0 comentarios
27 Mayo 2008 
Salvador Samayoa
Analista político

En días recientes se ha comentado la decisión delTribunal Supremo Electoral (TSE) de enmendar la plana de la auditoría encomendada a la OEA. La información publicada en los medios de prensa ha sido insuficiente omuy deficiente, o complaciente con el poder, como si se tratara de un incidente que no amerita tanta atención o tanto rigor.

Las modificaciones que se han hecho al proyecto de la OEA responden, probablemente, al propósito de limitar la injerencia y la exigencia internacional al menos en dos aspectos fundamentales del proceso electoral: la depuración del registro y la supervisión de los partidos políticos.

El Magistrado Presidente ha dicho que se trata sólo de corregir un “problemita de soberanía”. Esta explicación parece absurda y resulta increíble, porque en ningún caso la OEA estaría imponiendo sus propios términos de actuación, invadiendo ámbitos o usurpando funciones administrativas o jurisdiccionales propias de autoridades nacionales. En el caso más argumentable de los reglamentos para la supervisión del proceso, la OEA estaba limitada, aún en su propuesta original, a hacer propuestas técnicas que, de todas maneras, habrían requerido la aprobación del Tribunal o, en su caso, de la Asamblea Legislativa.

Más allá del contenido de las enmiendas al proyecto de la OEA, el problema más grave ha estado en la forma de aprobarlas, con los votos de solo tres de los cinco magistrados. Esta es la consecuencia de una flagrante violación de la Constitución. Y es la crónica de una distorsión anunciada. Distorsión grave del espíritu de los acuerdos de paz.

Primero se recetó ARENA una cómoda correlación de fuerzas en la composición del TSE. A través de un vil subterfugio sustituyó por un representante del PCN al magistrado que le correspondía, comotercerafuerzaelectoral, aunacoalicióndecentro-izquierda.

Al tiempo consolidó la maniobra impulsando en la Asamblea Legislativa la reforma política más irresponsable de la posguerra: la que dejaría al partido de gobierno con la posibilidad de tomar decisiones en elTSE contando solo con el apoyo del PCNy con el voto de uno de los magistrados propuestos por la Corte.

Ambas maniobras, consideradas en conjunto, desnaturalizaron el más profundo y práctico sentido político que motivó la transformación del anterior Consejo Central de Elecciones, proyectando, por primera vez desde la firma del Acuerdo de Paz, una alargada sombra sobre la credibilidad y la legitimidad de las actuaciones del Tribunal Supremo Electoral.

Esto,además de socavar el proceso democrático,es jugar co nfuego. Ahora mismo parece que la diferencia entre las dos fuerzas mayoritarias será bastante holgada, tanto enenero como en marzo. Pero eso puede cambiar. ARENA puede mejorar, aunque, francamente, todavía no se ve cómo. Y el Frente puede recular. Se había mantenido sin cometer grandes errores, y en la primera situación difícil semandó un manejo desastroso, prueba de que aún puede equivocarse demala manera y comprometer su ventaja.

Si las elecciones se vuelven apretadas, necesitaremos un Tribunal de pureza casi virginal para validar los resultados. En tal escenario, podríamos pagar muy cara la viveza de excluir al Frente de las decisiones del TSE, porque se abrirá el espacio a protestas, disturbios, incendios, violencia e ingobernabilidad.

Admin · 120 vistas · 0 comentarios
27 Mayo 2008 
Ernesto Rivas Gallot
Analista político

EL FARO denuncia esta semana otro despilfarro de fondos públicos, esta vez en la Secretaría de la Juventud a cargo del señor, Carlos Alemán (Ver foto), que trabaja en una oficina rodeada de lujos. Este señor se lleva el primer premio del cinismo e ignorancia, porque dice que cuando Saca anunció la política de austeridad, él ya había hecho las compras, que, además, considera “normales”. (Foto EL FARO)

Normales son, para este despilfarrador caballero, compras por $403,200 en artículos alusivos a la XVIII Cumbre Iberoamericana. Entre los que hay pulseras, pañoletas, 'flyers' -hojas volantes- y camisas.

El señor Alemán no tiene el menor apego al dinero – cuando no es suyo – y lo gasta como que mañana se termina el mundo, sin importarle las cotizaciones mucho más bajas recibidas de otros oferentes Eso, al decir lo menos, huele muy mal.

EL FARO nos ha dado, apenas, dos ejemplos del despilfarro burocrático. Antes fue la asamblea legislativa y hoy la secretaria de los jóvenes. ¿Qué no se dará en el resto del gobierno?

Admin · 115 vistas · 0 comentarios
19 Mayo 2008 
Luis Armando González
Director del CIDAI de la UCA

El Salvador se encuentra en una difícil situación económica y social. En un comentario anterior se ha reflexionado sobre lo sombrío que es el panorama para la sociedad salvadoreña en el futuro inmediato, debido no sólo al impacto de la recesión económica mundial, sino a los males que se han venido acumulando en los últimos 20 años –y sobre los que aquélla se superpone, agudizándolos—. 

 

En este sentido, urge tomar las medidas pertinentes no sólo para paliar el impacto de la mencionada recesión, sino para corregir las fallas más notables del modelo económico-social vigente. Es decir, la crisis actual es una oportunidad para revisar el modelo de país que se tiene, en orden a realizar los ajustes y correcciones correspondientes en aquello que más lo necesita.

Ahora bien, estos ajustes y correcciones requieren de un consenso mínimo acerca de su alcance y dirección. Ese consenso debería contar con la aquiescencia de los principales actores sociales, económicos y políticos, los cuales, a su vez, deberían participar activamente en la definición de sus contenidos esenciales, así como en consecución práctica.

Se trataría, en otras palabras, de volver a un pacto social semejante a los Acuerdos de Paz, sólo que esta vez haciéndose cargo de las lecciones dejadas por los mismos. Y la primera gran lección que habría que retomar es que en la discusión de los grandes problemas nacionales no debe dejarse de lado a la sociedad civil organizada.

No puede repetirse esta historia de exclusión de un actor que es clave para enfrentar la actual crisis. Empero, esto plantea al movimiento social el reto de diseñar un mecanismo que le permita generar una discusión y unos planteamientos realistas sobre la situación del país y sus vías de solución.

Entonces, diseñar un pacto semejante al de los Acuerdos de Paz exige la presencia activa y decidida de la sociedad civil organizada, pero también la presencia de los principales actores políticos y de los actores empresariales.

En igualdad de condiciones y con el mejor espíritu de servir al país, estos actores deberían dialogar acerca de los principales problemas de El Salvador, así como sobre las mejores rutas para enfrentarlos. El resultado debería ser un nuevo proyecto de nación, mismo que tendría que estar articulada entorno a dos ejes fundamentales: el respeto a los derechos humanos y la democracia plena.

 

Un reto insoslayable, en estos momentos, es no dejar que asuntos coyunturales –por muy llamativos que sean— saquen de escena el tema de mayor importancia en estos momentos para la sociedad salvadoreña: la discusión del modelo económico-social vigente y sus necesarias reformas. No hay que permitir que lo que es relevante para la sociedad sea desplazado por cosas que, hoy por hoy, deben pasar a segundo plano.


Admin · 110 vistas · 0 comentarios
15 Mayo 2008 
Ernesto Rivas Gallot
Analista Político


Después de una encerrona de cuatro horas de la Comisión Política del FMLN con la participación del candidato Mauricio Funes, sale al cuadrilátero José Luis Merino, alias Ramiro, para decir, “A mí, que me registren. Yo no tengo vela en este entierro”.

Francamente, aunque la negativa era de esperarse, no tiene ninguna credibilidad. Hubiera sido cualquier otro que no fuera un comandante, viniendo esto de quien en realidad maneja el FMLN y que es un reconocido revolucionario, la cosa toma otra dimensión.

Paolo Luers, entre otros, de La Siguiente Página, decía ayer por la mañana en A Primera Hora de la 102NUEVE que él está convencido que la información es verdad. Paolo tiene por qué saberlo. Él fue parte del FMLN durante el conflicto y conoce muy bien a todos los principales actores. Además de conocerlos, Paolo maneja un argumento muy simple, pero también muy real. No se imagina cómo es posible que en archivos de millares de páginas que tratan sobre el ir y venir de las FARC y que enfocan principalmente sus relaciones con Chávez, vayan a insertar a medio camino una frase que compromete a un guerrillero salvadoreño.

Interesante también que Paolo cita a Hato Hasbún, hombre de confianza de Funes, como franco admirador de EL PAÍS, el diario español que dio la noticia.

Por otra parte, nuestro blog colega Contrapunto en un análisis publicado ayer, refiriéndose al informe de Interpol que se conocerá más tarde el día de hoy, dice, en parte, (Foto Contrapunto)

Dicha certificación será pronto. Hay quienes además de desacreditar a los medios de prensa que divulgaron las filtraciones, quieren hacerlo con INTERPOL. Ello es absurdo y grave. A la INTERPOL pertenecen casi todas las agencias policiales del mundo; no puede un gobierno, en este caso, el colombiano, montar toda una conjura y los jefes de la INTERPOL aceptarla, para luego quedar en evidencia que hubo un tremendo engaño, como quedó la CIA a la hora de dar falsas pruebas para justificar la guerra contra Irak.

Nadie podrá acusar a Paolo o a J.J. Dalton de ser areneros o de estar “vendidos” a la derecha, como se escucha hoy con frecuencia de parte de los defensores del FMLN.

Este pugilato que apenas está en el segundo asalto, tiene para largo. Más tarde hoy, cuando conozcamos el informe de Interpol, lloverán opiniones de uno y otro lado. Muchos, con seguridad, basarán sus dudas en lo que declaró el señor Insulza a esa comisión de la Cámara de Representantes en Washington, pero el señor Insulza, cuando lo dijo, no conocía en informe de Interpol. A lo mejor, viéndolo, cambia de opinión.

Tampoco los de ARENA son acólitos en el altar, pero, por esta vez sus carabinas fueron cargadas de pólvora gratuitamente.

Lástima que la víctima de todo esto sea la campaña de altura por la que tanto hemos propugnado. Ayer por la mañana, me preguntaba Romeo Lemus en una entrevista telefónica desde su programa mañanero en el Canal 33, si creía yo que todavía era posible que los partidos firmaran un pacto de no agresión. Mi respuesta, lamentablemente, tuvo que ser negativa. No veo cómo ARENA va a desperdiciar esta oportunidad, ni el Frente la suya de sacarle los trapos al sol a su acérrimo rival.

Ayer hablaba de que la ley de partidos políticos también había caído víctima de este pugilato. Más adelante hablaremos de eso, que creo es importante. Pero por ahora quiero referirme a otra víctima muy importante, Mauricio Funes.

Funes desperdició (por negligencia, ignorancia o por realista) la oportunidad de terminar de una vez por todas, de las dudas que si él controla o a él lo controlan. Fue muy notorio, desde sus primeras declaraciones, que Funes depende de los comandantes y eso es malo. Malo para él y malo para su partido.

Mauricio Funes era la esperanza que muchos teníamos que un Frente moderado podía ser una opción de poder para el próximo período. Pero un Frente controlado por la vieja guardia, por aquellos comandantes que, como Ramiro, le restan credibilidad, a mí, por lo menos, me da miedo. Mi problema es que me he quedado sin opciones.

Admin · 145 vistas · 0 comentarios
15 Mayo 2008 
Miguel Huezo Mixco
Consultor PNUD

El Ministerio de Obras Públicas ha borrado con pintura blanca los grafitis realizados por diversos colectivos de jóvenes en los túneles del bulevar Constitución. El ornato, el buen gusto y la tan arraigada como equivocada idea de que esos inquietantes y coloridos murales exaltan la violencia de las “maras”, fueron las excusas de las autoridades para ejecutar esa operación de intolerancia.

Siempre fue peligroso ser joven en El Salvador. Ahora también debe serlo, en una sociedad donde ocho de cada diez homicidios tienen como víctimas a jóvenes, y los promedios de desempleo y subempleo entre los jóvenes son más altos que la tasa nacional. Los jóvenes son, asimismo, los principales protagonistas del indetenible flujo migratorio hacia Estados Unidos, y el principal grupo objetivo para el consumo de ropa, condones, música, películas, cigarrillos, equipamiento electrónico, etc., para no hablar de drogas y alcohol. Son la principal víctima de la gran explosión de desigualdad.

Por todo ello, los jóvenes, especialmente los de hogares urbanos pobres, están expresando mejor que nadie las claves de las mutaciones culturales que experimenta la sociedad salvadoreña. Como el vestuario, los tatuajes y las preferencias musicales, los grafitis se han convertido en marcas de identidad y de expresión de su descontento.

Desde hace algunos años, los artistas salvadoreños del aerosol vienen colocando sus marcas en todas partes. Sus firmas (“tags”) se han convertido en un sarampión extendido por toda la ciudad; se miran en las carreteras, monumentos, aceras y rótulos publicitarios. Las “placas”, los dibujos más elaborados, se producen casi en secreto y a deshoras para eludir la represión policial. Entre los integrantes de esos colectivos de artistas se encuentran estudiantes, trabajadores informales y migrantes retornados quienes suelen ser aficionados al hip-hop y profesan el cristianismo, como lo prueba la lectura de los lemas que escriben en sus diseños. Es un grave error, aparte de una prueba de ignorancia, asegurar que sus diseños son los símbolos malignos de las “maras”.

Las “placas” del bulevar Constitución eran excepcionales porque fueron realizadas en pleno día, como parte de un programa de la municipalidad capitalina. Desde las primeras horas del domingo 11 de noviembre de 2007, diversos grupos se dieron a la tarea de colorear casi medio centenar de diseños que tenían como temas la cultura, el deporte y el medio ambiente. Tras la acción del MOP, todavía pueden verse otros murales en la Escuela de Ciegos, en el barrio San Miguelito, y en la avenida Jerusalén, entre otros lugares. Son parte de la cultura juvenil salvadoreña y de una corriente social y estética global. Son más que pintura, y no se les podrá reprimir echándoles pintura.

Los guardianes del ornato, esos mismos que no dudan en tolerar la repulsiva pinta y pega de los partidos políticos; los mismos que nos obligan a mirar en grandes vallas sus sonrisas fingidas --verdaderas cumbres del mal gusto pagadas con nuestros impuestos--, se han anotado una triste victoria. Pero es muy probable que estos “urbanistas” solo hayan preparado los nuevos canvas donde nuestros artistas del aerosol volverán a disputar su derecho a hacer escuchar su propia interpretación del folklore, los símbolos patrios y de todo aquello que los agobia.

(Cuando en los próximos días se realice la XVIII Conferencia Iberoamericana de ministros de Educación, aparte de los usuales ensalmos sobre los derechos de la juventud, talvez pueda abrirse una pequeña grieta por donde se escuche la voz no oficial de los jóvenes de nuestros días, incluidos los artistas del grafiti.)

(Publicado en La Prensa Gráfica, 15 de mayo, 2008)

Admin · 174 vistas · 2 comentarios
13 Mayo 2008 
Roberto Turcios
Analista político e historiador


Siguen apareciendo indicaciones de un país transformado que recibe tratamientos tradicionales. Los resultados del reciente Censo de Población y Vivienda nos ponen, otra vez, ante realidades fundamentales que tienen fisonomías distintas a las que presentaban apenas hace quince años. Sin embargo, los enfoques predominantes en la política tienden a aferrarse a las querencias partidistas.

No solo es menor la población salvadoreña en el país, respecto a las estimaciones oficiales, sino que se encuentra distribuida en el territorio conforme a nuevos patrones. Esos datos y otros, como la agrupación por edades y la ocupación por sectores, tienen importancia decisiva para la formulación de políticas; por lo mismo, pueden verse como indicaciones de que los actuales programas públicos responden a criterios irreales.

Tenemos, pues, un país nuevo y, al mismo tiempo, políticas desfasadas. Varias causas han influido para ese contraste; entre ellas, hay dos que demandan una atención especial: una es la tendencia al partidismo; otra, el menosprecio al conocimiento. Ambas contribuyen a la persistencia de una impresionante falta de curiosidad sobre las realidades nacionales al momento de presentar propuestas de programas o iniciativas de ley. Terminan importando más el voluntarismo, la suma de votos legislativos con base en el reparto y la difusión publicitaria que el deseo de conocer las tendencias dominantes en la sociedad.

El partidismo —que pone en primer lugar la jugada del partido, y deja abajo los intereses generales— puede causar estragos. En efecto, alcanzar otra etapa de desarrollo requiere, sobre todo, salir de la estrechez, forjando compromisos con los partidarios y, en especial, con los adversarios. Si el partidismo puede ser útil a los aparatos y a la conquista de momentáneos triunfos electorales, es inútil en materia de desarrollo, porque tiende al desprecio de los otros; y sin esos “otros” resulta imposible crear el “nosotros” indispensable para desempeñarse como sujeto de los procesos hacia el desarrollo que son viables en estos tiempos y en países como el nuestro.

La creencia en la efectividad de los improperios y las descalificaciones de los “otros” está desfasada, pues no sirve para formar las visiones compartidas en función del desarrollo. Las fórmulas del insulto y la prepotencia son anacrónicas, ya que fomentan el círculo vicioso de la exclusión intolerante. Para los países que no poseen recursos naturales de gran valor, y cuentan con un apreciable caudal de emprendedores, una clave del éxito es la buena política basada en las diferencias, no en su ocultamiento, sino en la aceptación de ellas con el fin de buscar coincidencias.

Otra causa tradicional de nuestro atraso es el menosprecio a los conocimientos. Cuando el ejercicio intelectual se ve como algo superfluo no debe sorprendernos el desconocimiento, o la ignorancia, sobre aspectos fundamentales de la sociedad, como los reportados en el censo; tampoco hay razones para asustarnos si descubrimos que existen programas públicos basados en malos datos o en simples cálculos. Son las consecuencias de ver la producción de conocimientos como una actividad irrelevante. Mientras subsista tal visión, nuestro país seguirá atravesando rutas tortuosas, con avances cortos y retrocesos largos, pues en la actualidad ningún proceso de desarrollo se sostiene sin un caudal de conocimientos en constante renovación. Tal es, precisamente, una de las necesidades más urgentes para que el país nuevo que tenemos despliegue todo su potencial.


Admin · 116 vistas · 0 comentarios
13 Mayo 2008 
José M. Tojeira
Rector de la UCA

Cuando se acercan las elecciones los análisis buscan concentrarse en lo que piensa y hace la derecha, o en lo que máquina y proyecta la izquierda. Se divide artificialmente a la sociedad pensando más en ideologías que en realidades. Y se trata de aplicar a cualquier opción y decisión práctica de los partidos la calificación de derechista o izquierdista. Incluso los analistas caen en ocasiones en esa tendencia tan simplificadora, casi nunca la mejor para hacer un verdadero juicio político.

Un ejemplo claro puede ser el de los Tratados de Libre Comercio. Un Tratado de Libre Comercio no es de derechas ni de izquierdas. Es simplemente una decisión política. Si el país que lo lleva a cabo está preparado para hacerlo, es competitivo y obtiene ganancias de dicho tratado, ha tomado una buena decisión. Si no está preparado y no tiene la capacidad de prepararse en un corto o al menos mediano plazo, la decisión es pésima. Personalmente puedo pensar que el estado salvadoreño, a través de sus respectivos gobiernos, negoció muy deficientemente algunos de los tratados de libre comercio que tenemos.

Pero pensar que el tratado en sí mismo es de derechas no deja de ser una tontería. No podemos pensar que una libertad comercial centroamericana, en el futuro, por ejemplo, sea una opción de derechas. Al contrario, la unión centroamericana, incluida la comercial, es necesaria para el propio desarrollo de nuestros países. Por supuesto si se planifica y organiza bien.

Un partido de derechas, aunque suele confiar mucho en el poder económico por su propia ideología, puede tomar decisiones favorables a los pobres. Y un partido de izquierda, aunque tenga sus bases sociales mayoritarias entre los pobres, puede tomar medidas contrarias al futuro y desarrollo de los más desfavorecidos. Y al contrario. Un partido de izquierda puede contribuir al desarrollo de las libertades individuales, y un partido de derechas, que siempre tienden a hablar de libertad, puede restringirlas o incluso golpearlas severamente.

En ese sentido lo mejor es analizar críticamente las medidas, decisiones, promesas y compromisos de los candidatos. Dejarse llevar por las catalogaciones de derecha o izquierda puede llevar no sólo a contradicciones, sino a esas mismas pasiones del pasado que llevaban a las personas a identificarse más con los colores partidarios que con los programas. Al final las ideologías, cuando se asumen acríticamente, acaban pareciéndose a los colores.

Por si todo esto fuera poco, en algunos temas los candidatos parecen haberse aproximado mucho. ¿No sería este el momento para que en algunos problemas de futuro se tomaran decisiones pactadas? Gane quien gane es mejor que ARENA y el FMLN se pongan previamente de acuerdo sobre qué tipo de préstamos, y hasta qué porcentaje del Producto Interno Bruto, se podrían aceptar para impulsar el desarrollo. Es mejor eso que tener ambos partidos la posibilidad de vetar en la Asamblea cualquier decisión del otro en ese campo. Y lo préstamos, al final, no son ni de izquierda ni de derechas. Son simplemente decisiones. Decisiones que pueden ser malas, cuando por ejemplo se adquieren préstamos para funcionamiento ordinario del Estado. O que pueden ser buenas cuando el préstamo llega a un sector de población que multiplica la riqueza y la participación en la misma.

Hoy en día los préstamos que adquieren las personas individuales ni son de izquierda ni de derecha. Son simples decisiones buenas o malas. Casi todos compran su casa a crédito, con préstamo. La decisión es buena si lo puede pagar sin angustia, y es mala cuando excede las propias posibilidades.

En general la derecha ha sido catalogada como tal en la medida en que defiende libertades individuales. Y la izquierda en la medida en que promueve la solidaridad social. Dada la naturaleza humana es bueno que haya izquierdas y derechas en el sentido mencionado. Porque defender con el mismo ahínco la libertad y la solidaridad muy pocos seres humanos lo pueden hacer. De la diversidad de opciones y su debate suele salir un mejor resultado que de cualquier partido único.

Y en ese sentido la alternancia entre gobiernos más partidarios de la libertad individual y gobiernos más partidarios de la solidaridad social, suele ser un bien para cualquier país. En Centroamérica, y no sólo en nuestros países, la alternancia ha tendido a ser falsa, porque se suceden partidos con diversas denominaciones pero con pensamientos de fondo sumamente parecidos. Pero en principio la alternancia, si se da sobre diferencias reales y complementarias, no es mala nunca.

Vivimos tiempos interesantes y el ideal es aprovecharlos bien. La reflexión debe superar a la pasión, la claridad de pensamiento a las propagandas. Todos podemos tener nuestra propia ideología, pero ello no debe ofuscar nuestra capacidad de juzgar decisiones. Comprometer decisiones, buenas decisiones para el futuro, debería ser la tarea ciudadana más importante en estos tiempos preelectorales.

Decisiones de bien común, de justicia social, de opción real por los más desprotegidos y pobres, de fortalecimiento de nuestras propias y débiles (cuando no enfermas) instituciones. La palabrería, las catalogaciones, los insultos, pueden hacernos pasar de un proceso electoral a una tragicomedia electorera. Y ahí, ni izquierda ni derecha tendrían razón.

Admin · 100 vistas · 0 comentarios
07 Mayo 2008 
Paolo Lüers

Para Medardo González, coordinador general del FMLN, la marcha del 1 de mayo 2008 “fue una muestra de fuerza del partido”.



Me imagino que lo dijo por tres razones: por la cantidad considerable de manifestantes en la calle; por la predominancia de los colores, banderas, camisetas, cachuchas, consignas del FMLN en las marchas; y por el relativo éxito que ha tenido la dirección del partido en disciplinar las marchas. Hubo menos violencia, menos pintas, menos daños a propiedades privadas y públicas, y casi no hubo consignas que salieran del guacal, repitiendo las reivindicaciones y ataques que recientemente han sido eliminados del lenguaje del FMLN en campaña electoral. Masa disciplinada, el sueño de los dirigentes de partidos como el Frente...

Sin embargo, lo que el FMLN ve cómo muestra de fuerza, en realidad es una muestra de su más sensible debilidad. Si un partido de izquierda se toma los movimientos sociales --sindicatos, asociaciones campesinas, organizaciones estudiantiles, etc.--, cunado los viste con sus colores, cuando los maneja bajo su lógica partidista y electoral, cuando les impone su discurso, su moderación táctica, su lenguaje, está matando cualquier expresión auténtica de la sociedad civil. Es a la vez una muestra que no existen sindicatos ni otros movimientos reivindicativos independientes, representativos, democráticos.

El partido convoca a sus bases a llenar el vacío de un auténtico movimiento obrero. Y a las pocas y raquíticas organizaciones sindicales los obliga a formar parte de este desfile de disfraces, les quita su poca autenticidad, los convierte en “masas” del partido. Perdón, hoy son “bases”.

La represión y la permanente persecución de los años 60 y 70 obligaron a los movimientos sindicales y populares a ir a la clandestinidad. En los años de la guerra civil, ya no hubo espacio para sindicatos y movimientos reivindicativos. Fueron tratados como guerrilleros y tuvieron que asumir la lógica de la guerra. Se convirtieron --por necesidad, por sobrevivencia, y por la lógica de la guerra-- en entidades dirigidas por las organizaciones político-militares. Sólo podían sobrevivir junto al FMLN, porque el régimen les negaba los espacios necesarios para desarrollarse como movimientos reivindicativos independientes y representativos.

Los Acuerdos de Paz volvieron a abrir el espacio democrático, no sólo para que las organizaciones guerrilleras se convirtieran en partido político, sino sobre todo para que los sindicatos, las organizaciones estudiantiles, el movimiento cooperativista, y todos las formas de organización de la sociedad civil recuperaran la libertad de organización, de expresión, de ejercer oposición, de luchar por sus intereses.

Es irónico que el FMLN, que luchó y negoció con tanta consecuencia para que las organizaciones reivindicativas vuelvan a recuperar sus derechos y sus garantías, hizo nada para que también recuperaran su independencia, su pluralidad, su autonomía.

El debate interno, dentro de las organizaciones miembros del FMLN, sobre cómo transformarse en un movimiento democrático, civil, horizontal, participativo, se dio con intensidad en los años 1992-93, pero fue abortado a favor de construir un partido político que, aunque dejó de ser militar, mantenía la estructura vertical, autoritaria, paternalista, centralizada.

De la misma manera, nunca se dio un debate serio sobre cómo refundar los movimientos reivindicativos. Había algunos que dijeron que ahora, al terminar la guerra, había que revertir el proceso que había llevado a miles de dirigentes, activistas, organizadores sindicales, gremiales, estudiantiles, cooperativistas, campesinos a convertirse en guerrilleros, en militantes partidarios, en gente que dependían, incluso económicamente, de su partido. Algunos dijeron que no era sano mantener la fusión partido-movimiento social; que la democracia, para desarrollarse, necesitaba que vuelvieran a retomar su plena autonomía las organizaciones gremiales.

Igualmente, este debate se abortó muy rápido. Para la dirigencia del FMLN era más cómodo seguir instrumentalizando para sus fines partidarios a los sindicatos, el movimiento estudiantil, las ONGs, las iniciativas ecológicas y de mujeres...

Los que no compartieron esta concepción de un partido que conduce todo el tejido de organización social y cívica, salieron del FMLN, pero en muy pocos casos tenían la capacidad de construir organizaciones o movimientos autónomos.

Así se explica que en El Salvador no existe un movimiento sindical representativo que sea capaz y legitimado para sentarse a negociar con la empresa privada y el gobierno sus intereses y el rumbo del país. Así se explica que no existe organización representativa de los estudiantes. Dejó de existir AGEUS. Existen organizaciones políticas-partidarias de trabajadores, estudiantes, campesinos; existen además gremios corruptos que aprovechan el vacío en cuanto a organizaciones representativas y auténticas.

Todo esto se manifiesta en las marchas del 1 de mayo. Son marchas del FMLN, organizadas por organizaciones que han perdido su carácter gremial y funcionan, en la peor tradición comunista, como “correa de transmisión” del partido.

PD: Me recuerdo de las marchas del 1 de mayo en Berlin Oriental: la gran marcha organizada por el partido del Estado (Partido de la Unidad Socialista, como se llamaba el Partido Comunista de la República Democrática Alemana). Una marcha obligatoria para trabajadores, estudiantes, empleados públicos. Un mar de banderas rojas. Desfile militar del Ejército Popular junto con sus hermanos soviéticos con todo y sus cohetes nucleares...

Marchaba la clase obrera conducida por su vanguardia. Esta marcha todavía funcionó a perfección el 1 de mayo del año 1989. Sin embargo, pocos meses después el régimen comunista colapsó – y ni un sólo sindicalista lo defendió. Porque resultó que no existían sindicatos, sólo correas de transmisión de partido.

En Berlin Occidental, en la época de la guerra fría, los socialdemócratas tenían un control casi idéntico sobre los sindicatos. No por la vía de la represión, como en Alemania Oriental, más bien por la dominación política-ideológica. Marchas grandes, banderas del partido, demostraciones de la unidad partido-sindicato. Otros contenidos, otra ideología, pero el mismo error, la misma dominación partidaria sobre los sindicatos.

Que cosa más absurda: Cada 1 de mayo hubo en Berlin Oriental una enorme marcha comunista, y en Berlin Occidental una enorme marcha anticomunista. Una dirigida por el Partido Comunista, la otra dirigida por el Partido Socialdemócrata. Pero de repente, a partir del 1968, surgió --sólo en Berlin Occidental, porque al otro lado del muro hubieran echado preso a cualquier disidente-- un movimiento dentro de los sindicatos de recuperar su autonomía. En los primeros años fuimos unos pocos que marchamos en esta tercera marcha del 1 de mayo en Berlin. A los años, sólo quedaron dos marchas: siempre la oficial de los comunistas en Berlin Oriental, pero en Berlin Occidental los partidos --tanto los socialdemócratas como los comunistas—perdieron el control de los sindicatos. Guardaron sus banderas y observaron, con resentimiento, que el 1 de mayo volvía a ser la manifestación auténtica e independiente de todos los trabajadores, sin color de partido.

En este proceso, el obstáculo más grande fueron los diferentes partidos comunistas (pro-soviéticos y pro-chinos) que existían en Berlin Occidental, minoritarios y sectarios todos. Cuando los sindicatos se comenzaron a desprender de la dominación orgánica y política del Partido Socialdemócrata, los comunistas de todos los colores y sabores querían llenar el “vacío”. Pero resulta que lo que ellos sólo podían ver como “vacío”, era autonomía, independencia. No era debilidad, era fuerza.

Cuento esto para ilustrar que nunca es tarde para deshacerse de los intentos de los partidos de anexar a los movimientos sociales.

Admin · 122 vistas · 0 comentarios
06 Mayo 2008 
Ernesto Rivas Gallot
Análista Político

Impresionante la denuncia que hace Rodrigo Baires Quezada de EL FARO en su edición de esta semana. Ayer le recordaba al Presidente Saca que los de abajo siguen el ejemplo de los de arriba. Hoy le repito lo mismo al otro presidente al profesor Orellana del legislativo y del candidato a alcalde de San Salvador, el también diputado Norman Quijano. ¡Qué ejemplo el que da esos señores!

¿De qué se trata con esos abusos. Son para beneficio personal o para la campaña política del candidato de ARENA para alcalde, o para qué? No importa, lo que importa es que EL FARO hace una valiente revelación que solamente tiene un nombre, CORRUPCIÓN, así con mayúsculas. Y si ellos no entienden el término corrupción, se trata señores de ROBO descarado.

Y eso que estamos en la semana de la austeridad. ¿Qué tal si no?

Permítanme felicitar otra vez a EL FARO por su objetividad y sus reportajes investigativos. Me tomo la libertad de citar algunos párrafos relevantes del artículo, cuya lectura entera es muy recomendable.

“En las 49 páginas del informe de compras programadas para las oficinas de los 10 directivos se incluyen desde jabón líquido especial y cera para pulir autos, hasta 48 cartuchos de tinta para impresor por un costo de casi 30,000 dólares, pasando por papel de regalo y “aparatos para carro”.

“Rubén Orellana, diputado por el Partido de Conciliación Nacional (PCN) y presidente de la Asamblea Legislativa, se rehúsa a explicar por qué su oficina tiene previsto comprar este año 12 memorias extraíbles de un gigabyte de capacidad, seis de ellas a 30 dólares cada una y las otras seis a 215.67 dólares. A esa misma oficina aparece atribuida la compra mensual de centenares -centenares- de unidades de agua embotellada y de galletas dulces”.
“Orellana no ve problema en que para su oficina se haya solicitado la adquisición de dos memorias extraíbles de 512 KB, con un costo de 84.51 dólares y que no pasan de 10 dólares en el mercado”.

“El presidente de la Asamblea hace referencia al artículo 145 del Reglamento Interior en el que se asegura que la gerencia de Administración y Finanzas es la encargada de ‘administrar los bienes materiales y financieros’ de conformidad con las normas establecidas y al manual de procedimientos administrativos. Pero eso solo es parte de la verdad”.

“Entre esos numeritos estaba la compra de 48 cartuchos de tinta para una impresora HP C 9634, con un costo unitario de 604.80 dólares, para la oficina del entonces secretario Norman Quijano, que hoy es candidato a alcalde por Arena. La Asamblea destinará más de 29 mil dólares -¡29 mil 30.40 dólares!- sólo para la tinta de una impresora. Y en la oficina de Machuca se gastará más de 5 mil dólares en tintas para otra impresora”.

El reportaje de EL FARO incluye el presupuesto de la junta directiva de la honorable asamblea, que merece la pena verlo de cerca. También incluye un cuadro de los gastos de los directivos que deja muy mal parado al diputado/candidato a alcalde Norman Quijano.

Le hierve la sangre a cualquier ciudadano.

Admin · 72 vistas · 0 comentarios
05 Mayo 2008 


El crecimiento económico de América latina conduce al reto de definir qué futuro queremos conformar.



América latina está pasando por un buen momento. En general, los países que la conforman y como resultado de la coyuntura internacional, han tenido cinco años de constante crecimiento económico, incluso mayor al alcanzado por la economía mundial. Hoy, buena parte de los países latinoamericanos ya no pueden postular a recibir préstamos de apoyo porque ahora son países de ingreso medio; poco a poco van dejando atrás el subdesarrollo y sus niveles de pobreza e indigencia.

Este mejoramiento en los ingresos implica un nuevo reto ante el cual varios de nuestros países necesitan respuestas innovadoras. ¿Qué tipo de sociedad vamos a tener a futuro? ¿Una sociedad basada en seguros individuales para resguardarnos ante los distintos desafíos que la vida nos presenta en el ámbito de la salud, la educación, la vivienda o la jubilación? ¿O impulsaremos una sociedad solidaria que pueda darnos mayores seguridades de una manera colectiva? ¿Podemos pasar de una sociedad que reconoce derechos a sus ciudadanos a una sociedad que le ofrece garantías a los mismos?

Debemos avanzar en esta dirección porque ello apunta a algo nuevo en América latina y ya algunos países registran un salto adelante en tal sentido.

Esto por cierto obliga a generar una nueva ecuación entre Estado, mercado y sociedad. Una ecuación donde esos tres factores esenciales de la gobernabilidad contemporánea tengan similar fuerza y energía de desarrollo. Un Estado eficiente, moderno y ágil. Un mercado dinámico e innovador. Una sociedad de inclusiones y certezas posibles. Ello convoca a construir un balance armonioso entre la gente, la economía y la representación pública. Hombres y mujeres demandan desde la sociedad determinadas protecciones y el mercado, por su parte, es motor del crecimiento. Pero es el Estado, sólido en tanto tenga representación pública, el cual genera las políticas desde las cuales un país puede asegurar que parte de su crecimiento llegue a todos y genere la mejor protección social posible.

El centro de esta ecuación es el concepto "garantías". Crear un tipo de sociedad donde la gente sienta que hay seguridad concreta a la cual tiene derecho. Este es un debate abierto en todos los países con un grado de desarrollo mayor al alcanzado en los países latinoamericanos. Pero ya llegó la hora de abordarlo con imaginación y energía entre nosotros. El tema esencial está en saber crecer, pero también en saber transformar ese crecimiento en modalidades de protección para la gente. Está bien cuando una economía crece y es capaz de generar empleos, pero hoy debemos pedirle ser capaz de contribuir a una protección social que favorezca la conjunción entre seguridad y eficiencia.

Las políticas deben ser nuevas para situaciones también distintas a las del pasado. Si miramos cómo se reconfiguran los mercados de trabajo, aparece el desafío de garantizar seguridad en las interrupciones que hoy se presentan en la vida laboral. Países que están por encima de nosotros, como son los más avanzados de Europa del Este, la joven Corea del Sur, Nueva Zelanda, Grecia o Portugal tienen una muy superior calidad de incorporación del capital humano en la actividad económica. En todas las ramas de la economía hay una mejor calificación de la mano de obra, un sistema educacional con mejores resultados y un vínculo superior entre desarrollo científico y esfuerzo productivo.

Norberto Bobbio, ese notable filósofo italiano, afirmó que en una democracia todos "tenemos que ser iguales en algo". Ese algo cabe definirlo por consensos, con acuerdos donde se asegure tanta igualdad como sea necesaria para garantizar las libertades. Buscar esos acuerdos también involucra asumir una verdad: las desigualdades si son o se perciben extremas generan tensiones capaces de carcomer los fundamentos de la gobernabilidad. La respuesta no está en la búsqueda de populismos, a veces autoritarios y contrarios a las libertades democráticas. La respuesta está en saber construir consensos y saber ponernos de acuerdo en cómo seremos "iguales en algo". Y por cierto, cómo "crece" ese algo cuando la economía crece, lo cual significa que ese algo es un concepto dinámico.

A su vez, el garantizar igualdades reclama otra sabiduría: estas garantías deben ir a la par con los deberes. Todos tenemos obligaciones a cumplir como miembros de la comunidad, pero muchas veces hay gente a quienes no les gusta escuchar esto. Sin embargo, si de verdad estamos por avanzar hacia el desarrollo, es indispensable hacer carne de estas sociedades la noción de saber dar junto con recibir. Un país no es una abstracción al cual únicamente se le exige y se le reclaman protecciones. Quien piensa sólo en sus propios derechos y se olvida del bien colectivo, en los hechos es un obstáculo al progreso.

Ante este nuevo desafío, Latinoamérica tiene un camino largo a recorrer, pero no hay mucho tiempo para ello. Lo planteamos recientemente en un discurso en la Universidad de Magallanes, en el sur de Chile. Lo hicimos desde allí pensando en Chile, pero también pensando en buena parte de nuestros países donde se constata un grado importante de avance material. Ha llegado la hora de asegurarnos que ese avance material alcance a todos los sectores, de garantizar accesos a ciertos mínimos indispensables en educación, en salud, en vivienda y en todo lo que signifique más justicia social.

A ratos, en nuestros países las tareas del día a día o el encandilamiento de debates improductivos nos hacen olvidar la urgencia profunda de mirar el largo plazo. Si tenemos una situación económica un tanto mejor, propongámonos dar un gran salto adelante, para entregar a nuestros hombres y mujeres una vida más digna y más segura. Cuando hay menos injusticias o cuando los pueblos sienten que ya no están al margen de los avances, los sueños individuales y colectivos se ven posibles. Ese es el gran propósito de una sociedad de garantías.



Admin · 95 vistas · 0 comentarios
05 Mayo 2008 
Eduardo Borja Letona

Arena y el FMLN son hijos de una etapa sumamente conflictiva del país, la cual nos condujo a una guerra civil. Sin profundizar, el uno nace como defensor de la independencia del país frente al comunismo internacional. El otro tiene sus orígenes en grupos de izquierda alzados en armas que deseaban tomarse el poder por la fuerza y luego de la firma de la paz se convierte en partido político. Ambos, en su origen, convergen en la violencia.

La violencia trae más violencia y ya tenemos demasiada con las pandillas y demás delitos como para que la política nos vaya a arrastrar hacia más violencia.

Las realidades de El Salvador en el 2008 son totalmente diferentes a las de los años setentas y ochentas. Arena y el FMLN deben elevar la percepción que tiene el electorado sobre ellos y convertirse en verdaderos estadistas. Así se vera beneficiado el país y respetada la clase política en general.

Los principales e inmediatos esfuerzos deben concentrarse en reducir la pobreza, en actuar contra la corrupción, en tomar medidas e implementar programas que nos brinden seguridad alimentaria, en mejorar los niveles de salud y educación. Estos esfuerzos también deberían marcar el inicio para lograr un desarrollo sostenible y ordenado que eleve nuestra categoría país a una de renta media alta sostenida y con tendencia al alza, incrementar la manufactura, exportaciones, innovar, investigar, tecnificarnos y generar valor agregado. No inventemos la rueda!!

Para esto se requiere impulsar programas sectorizados, por lo que hay que impulsar y subsidiar, si así se requiere, ciertos sectores, pero no por ideología, amistad o afinidad sino que porque amparados bajo un plan de gobierno coherente, bajo un esquema claro y transparente, se demuestre que con eso El Salvador lograra los objetivos planteados.

El Legislativo debe ser consecuente, apoyando y aprobando todo buen anteproyecto de ley.

Esta es la única forma, con resultados y no con palabras que los salvadoreños podremos creer y respetar a la clase política. Esta se debe ganar el respeto del votante. Las promesas de campaña son bonitas, pero si al final del día se quedan en palabra y obra muerta, o peor aun, si estas no reflejan las realidades y acciones del gobierno, como ha sucedido en mas de algún país recientemente, donde se prometió una cosa pero hizo otra, entonces las promesas de nada sirven mas que para engañar.

¿Mucho pedir? ¿Sueño demasiado? Talvez, pero con los pies en la tierra. Soñar es bonito, barato, no se pierde nada y se gana mucho. Además, estoy seguro que lo que planteo se puede lograr. Nadie espera un cambio inmediato, aunque no hay tiempo que perder. Los salvadoreños de todas las clases sociales somos inteligentes y ya estamos cansados de ver que el país no da el salto quántico que bien podría dar.

Las oportunidades existen, ahí están, esperando. No las dejemos escapar. Eduquemos, innovemos, generemos riqueza para todos. Seamos propositivos y consecuentes. O pueda que por algún lado “reviente la olla”.

¿Leyeron las serias advertencias lanzadas a inicios de abril, 2008 por el Director del Fondo Monetario Internacional (y otros) sobre disturbios en varios países debido al costo y a una posible carencia de alimentos? Ojala seamos sensatos y prevalezca la razón, la inteligencia y la concertación, dejando a un lado la violencia, los intereses partidarios, personales, sectoriales o de cualquier otra índole.

El estomago y el hambre no deben ser politizados, eso es un insulto, eso es ser populista, con eso no se juega. Hay que solucionar, soluciones existen!!

La Revolución Francesa fue en parte motivada por la independencia de los Estados Unidos en 1776, aunque el tema es mucho más complejo.

Esta fue exacerbada por un sistema de extrema desigualdad social y de altos impuestos que los estamentos privilegiados (nobleza y clero) no tenían obligación de pagar, pero que sí oprimía al resto de la sociedad. En los meses precedentes a la Revolución, hubo un aumento de los gastos del Estado, un descenso de los beneficios para los terratenientes y los campesinos, y una escasez de alimentos. Con el tiempo se agudizaron las tensiones, tanto sociales como políticas, que se desataron cuando se produjo una gran crisis económica a consecuencia de dos hechos puntuales: la colaboración interesada de Francia con la causa de la independencia estadounidense (que ocasionó un gigantesco déficit fiscal) y la disminución de los precios agrícolas.
El conjunto muestra un resentimiento generalizado (los conceptos de “izquierda y derecha” nacieron de la Revolución Francesa) dirigido hacia los privilegios de los nobles y el dominio de la vida pública por parte de una ambiciosa clase profesional.

La gran mayoría de salvadoreños aborrecemos la violencia. Quizás quienes no la han vivido la ven como una alternativa. Error!!. La mayoría de salvadoreños deseamos el bienestar para todos.

Existen enormes retos y oportunidades. Hay retos que deben ser abordados y solucionados inmediatamente (seguridad alimentaria, por ejemplo) y otros que pueden esperar un poco. Existen suficientes oportunidades para que todos los sectores participemos de los beneficios que estas traerán.

El gobierno debe ser un facilitador. Debe tocar y abrir puertas, poner a disposición de todos los sectores de la vida nacional las facilidades para que cada uno en su campo las aproveche.

Ya es hora que pongamos nuestras diferencias a un lado y aprendamos a trabajar juntos.

COMENTARIO. Debo disentir de la opinión de Eduardo Borja que el FMLN “tiene sus orígenes en grupos de izquierda alzados en armas que deseaban tomarse el poder por la fuerza”. Esta es la manera más simplista de ver la realidad salvadoreña y es como tradicionalmente sectories de derecha la han definido.
Admin · 89 vistas · 0 comentarios